Quiero entenderte, y darte valor,
el coraje para hacer los cambios que necesitas hacer en tu vida, quererte tu
mismo y dejarte querer, porque sí, lo vales, porque sí, lo mereces, aun cuando te afanas en decirle al mundo lo
poco que eres, lo poco que vales y que no mereces amor. Aun detrás de todo eso,
te veo, y yo, no lo creo, veo el potencial, veo esa mirada contenida, amarrada
a un quisiera, esa mirada que cambias a
tu antojo limitándote con una pared de humo y echando a correr antes que
disipe.
Nunca sabrás cuanto le importas a
alguien si no le permites mostrártelo, si aún estando a pasos de distancia tus
argumentos de como perdiste el camino son mas validos. Pánico, si, lo sé, yo
también lo sentí, no quería sufrir, no quería sentir dolor o apego por alguien,
sin embargo aquí estoy, tratando de explicar lo que vi, lo que sentí, tratando
de que mis palabras signifiquen algo, tratando de que la próxima vez que
encuentres una llave no temas en usarla para abrir la puerta de par en par, no
solo para ver lo que había detrás. Tratando de que la próxima vez no temas y
seas feliz, para que tus ojos brillen como esa noche y permanezcan siempre tal
como quedaron grabados en mí.
Te quiero, si, talvez nunca lo
dije, talvez no debía hacerlo, mi corazón me dice que debo esperar siempre lo
mejor de los demás y siento cierta fascinación al respecto, será que fue muy
rápido?, muy poco tiempo? no creo, comprendo mi debilidad, esa de aprender a
amar a alguien, amar sus luchas, amar sus logros, amar sus berrinches y esas sonrisas
que se escapan sin saber, amar... o intentar hacerlo.
Por hoy, esto es lo que es,
mañana puede que algo distinto haya en mi, mañana podría ser el día en el que
empieces a creer que si puedes, que no eres perfecto, que las cosas malas pasan
pero también las buenas, que nada de lo que los demás sientan o piensen
importan mientras tu sepas la verdad, mientras yo la sepa, que aquí hay alguien
que no tiene nada que ganar al apostar por ti, pero lo hace, que aquí hay
alguien a quien no debes un buenos días, pero de lejos te los desea, que talvez
no te pensaré a diario pero cuando lo haga, sentirás mi abrazo y sonreirás,
porque tienes que saber, no importa cuando ni en donde esté, en ese momento
estaré sintiendo tu abrazo y también, sonreiré.
