Sunday, September 09, 2018

San Gaviotas




Quiero entenderte, y darte valor, el coraje para hacer los cambios que necesitas hacer en tu vida, quererte tu mismo y dejarte querer, porque sí, lo vales, porque sí, lo mereces,  aun cuando te afanas en decirle al mundo lo poco que eres, lo poco que vales y que no mereces amor. Aun detrás de todo eso, te veo, y yo, no lo creo, veo el potencial, veo esa mirada contenida, amarrada a  un quisiera, esa mirada que cambias a tu antojo limitándote con una pared de humo y echando a correr antes que disipe.



Nunca sabrás cuanto le importas a alguien si no le permites mostrártelo, si aún estando a pasos de distancia tus argumentos de como perdiste el camino son mas validos. Pánico, si, lo sé, yo también lo sentí, no quería sufrir, no quería sentir dolor o apego por alguien, sin embargo aquí estoy, tratando de explicar lo que vi, lo que sentí, tratando de que mis palabras signifiquen algo, tratando de que la próxima vez que encuentres una llave no temas en usarla para abrir la puerta de par en par, no solo para ver lo que había detrás. Tratando de que la próxima vez no temas y seas feliz, para que tus ojos brillen como esa noche y permanezcan siempre tal como quedaron grabados en mí.



Te quiero, si, talvez nunca lo dije, talvez no debía hacerlo, mi corazón me dice que debo esperar siempre lo mejor de los demás y siento cierta fascinación al respecto, será que fue muy rápido?, muy poco tiempo? no creo, comprendo mi debilidad, esa de aprender a amar a alguien, amar sus luchas, amar sus logros, amar sus berrinches y esas sonrisas que se escapan sin saber, amar... o intentar hacerlo.



Por hoy, esto es lo que es, mañana puede que algo distinto haya en mi, mañana podría ser el día en el que empieces a creer que si puedes, que no eres perfecto, que las cosas malas pasan pero también las buenas, que nada de lo que los demás sientan o piensen importan mientras tu sepas la verdad, mientras yo la sepa, que aquí hay alguien que no tiene nada que ganar al apostar por ti, pero lo hace, que aquí hay alguien a quien no debes un buenos días, pero de lejos te los desea, que talvez no te pensaré a diario pero cuando lo haga, sentirás mi abrazo y sonreirás, porque tienes que saber, no importa cuando ni en donde esté, en ese momento estaré sintiendo tu abrazo y también, sonreiré.