Camino
a ojos cerrados tratando de no verte venir, para qué regalarte miradas si al
parpadear ya no estarás. Dueles, duele cada palabra que pronuncias cuando me
necesitas y duele aún mas cada palabra que no dices cuando te necesito.
Siento
en mis labios cada beso que guardé para cuando te volviera a ver y sé que otro
recibirá lo que fue hecho para ti. Creo que debía algo y la vida me lo
está cobrando, endeudándome mas pero solo así logro llevarte en cada paso que
doy, mientras tu compras sonrisas y cada paso que das alejándote más de mí.
No
veo más allá de mi nariz y estoy cansada, cansada de lo que eres y tu
destiempo, cansada de lo que soy y mi terquedad. Cerraré los ojos y esperaré la
noche, tal vez al despertar me dé cuenta que fuiste sueño, un sueño y nada más.
