Y llegaste arrasando todo como el viento de otoño
que levanta las hojas del suelo, esas que cayeron por las vueltas que da la
vida y ahí está ese viento que les da una esperanza mas y les recuerda lo que
un día fueron.
Vienes haciendo de mis días eternas mañanas de
primavera, llenando mi mundo de magia y de esa convicción de que todo es
posible, pero, lo habrás notado?.
El tiempo pasa pero sus horas son como en verano,
con tempranos amaneceres y puestas de sol tardías pintando el ambiente de
colores pastel con olor a lilas, mezclándose con nosotros, con nuestras
palabras llenas de un no sé qué… locura talvez, con nuestros silencios y
abrazos que regalan días, pero aún ahí, viéndome sonreír, no te das cuenta?
Estando en ese lugar que te da calma, en el que
duermes así sin más, con mi mano acariciando tu rostro, ayudándote a encontrar
eso que tanto buscas, jugando con tus sueños y pensamientos no tan confusos
como parecen, todavía crees saber que es? o ya lo sabes?
En esta noche, cuando todo parece estar en calma...
Yo... extraño verte... la lluvia cae esclareciendo todo, refrescando los ríos
de mi alma adormecida, se siente el aire frío como falto de ilusión, pero este
sentimiento terco es calor suficiente aún cuando casi se ve el invierno llegar,
aún sin más que dar o decir, se escucha un rumor, un gracias, por ser y estar,
y por lo que sin importar la estación del año eres o serás para mí.