Monday, June 19, 2006

Un domingo de 12 horas

No quiero dormir… tengo miedo. Acostada en la cama repaso el día, aunque la noche anterior estaba en la misma lucha, logré dormirme, el despertador sonó y no lo escuché (y no me extraña en lo absoluto) la una de la tarde en pleno domingo y yo soñando con Dios sabe que, llevo tres noches escribiendo cosas en mi mente y recuerdo haber pensado que seria mejor idea escribirlos en papel, me levanté, tomé papel y lápiz y un para que? Fue suficiente y volví a cerrar mis ojos intentando dormir, solo queda el presentimiento que hubiera sido un buen post.

Me levanté, tomé un baño, bajé y busqué algo de comer, como desde hace ya unos meses no encuentro nada que me apetezca, bebo un vaso con agua y listo. Me siento frente al televisor y como de costumbre paso de canal en canal sin prestar atención en nada específico. Las cuatro de la tarde, empiezo a sentir hambre, vuelvo a bajar busco de nuevo en el refri como si en ese tiempo alguien hubiera cambiado todo y al fin hubiera algo para comer, sin asombrarme porque era de esperarse… nada… todo sigue igual, tomo otro vaso con agua y me voy a la computadora hago el recorrido de rutina por los blogs, veo que hay un comentario súper interesante y extenso en mi blog, paso por la pagina del autor y veo el título de su blog, estamos en la misma búsqueda digo, pero es que creo que todos buscamos lo mismo, leo un post bellísimo a cerca de un posible embarazo y todo el susto que le han sacado al pobre con una sonrisa de oreja a oreja dejo el comentario, satisfecha porque no fue otro rato mas perdido en babosadas apago la compu y me voy.

Regreso a la cocina, y que creen? Si, todavía nada en el refri, otro vaso con agua, tres y contando, me vuelvo a perder en mis pensamientos, me doy cuenta que regresaron, les doy la bienvenida, digo que ya no me extraña, que ya era tiempo… soy una débil, las ocho de la noche que tal le habrá ido a Nancy en la fiesta?, le llamo mas tarde, otra vez los pensamientos, presentimientos y señales, las diez y un mensaje en el celular, que lastima no tengo saldo luego me reporto con una llamada, sin llamadas realizadas, sin comer y con la mitad de la cuota de vasos con agua diarios respectivos llega la media noche escribiendo porque no quiero dormir, antes cuando pensaba mucho y tenia ese tipo de presentimientos una llamada bastaba y sobraba, era la llamada precisa en el momentos preciso, siento la necesidad de hablar con él pero no quiero que el que lo extrañe me haga tomar el teléfono, además lo mas seguro es que resulte estar bien y después no sepa que decirle y termine la llamada con cualquier excusa y me sienta como una estúpida, creo que se conecta tempranísimo por la mañana, podría quedarme despierta esperándolo si le extraña le digo que me caí de la cama siempre funciona, pero luego apenas para la segunda clase en la universidad estaría quedándome dormida pero y si me duermo y no escucho el despertador?, ya que mas da, seguro me levanto me conecto a la red y no está, decido acostarme a dormir, le subo el volumen al despertador y rezo por escucharlo… pero… no quiero dormir… tengo miedo.