Friday, June 23, 2006

Procedencia: el baúl de los recuerdos.

Cada día me enamoro de tu sonrisa, de tu mirada, de tu forma de verme, de la confusión de no saber realmente que sientes por mi, de no saber que esperas de mi, de que cada día es una meta que tengo que cumplir, que cada día esa meta es quererte de la mejor manera que pueda (si es que existe), de que te sientas orgulloso de mi, de que me recuerdes al menos una vez al día, de poder matar el cansancio de tu trabajo con mi sonrisa… con mi amor, al final del día, al hacer el recuento, a veces lo logro… a veces no.

El hecho de que puedas quedarte profundamente dormido sobre mi pecho me idiotiza, me obliga a observar cada detalle de tu rostro y a desear que llegue el día en que lo hagas a diario y no solo en nuestros encuentros de ocasión. Me inmuto al escucharte contar todas las historias de la humanidad con tan solo hablarme de tu día, al contarme del amor sin limite que tienes por tu familia tan transparente, tan inmaculado que ni tu mas negro orgullo podría ayudarte a esconderlo.

En nuestras despedidas parados frente a frente, bailando, siguiendo la melodía que producen nuestros besos, nuestros abrazos, mis abrazos… esos que son mas tuyos que míos que son solo el ruego de un no te vayas, de un quédate media hora mas, y es que la llamada matutina basta, el mensaje de buenas noches también, pero quisiera mas, si, yo sé que no tienes tiempo, pero si quieres las 24 horas de mis días te las regalo, talvez así descanses… leas… y escribas un poco mas, solo pídelas, no hay papeleos ni obligaciones el requisito es, que realmente las quieras y serán tuyas. No pido la cantidad exacta de rosas, peluches gigantes ni todas los detalles que todos dan, solo pido tu silencio si es por mi, tu sonrisa si yo la provoqué, tu amor si fuese honesto y quisieras dármelo, solo pido lo que de corazón estés dispuesto a darme y aún si no quisieras darme nada yo seguiría dándote mi cariño pues es el fruto de lo que sembraste.

No sé cuando esta historia tendrá fin, no sé que personaje se encargará de ponérselo, por ahora solo estoy para quererte y tratar de hacerte saber que aquí estoy sin necesidad de tomar tu rostro, virarlo hacia mí y hacer que veas que estoy j-u-s-t-o frente a ti.