Libertad a
cualquier precio, quien me venda es lo único que falta. Cansada de amores a
medias, de no soñar por hacerlo realidad pero el precio es muy alto para lo
poco que dura, en mis manos mi corazón o en las de quien lo quiera, ese que sea
capaz de liberarme de tanta responsabilidad, quien quiera que le confíe todo lo
que tengo o que por lo menos me enseñe a confiar cuando hasta del mismo reloj
dudo al ver lo tarde que llegas, pues nunca terminar se venir.
Bendita libertad
que te deja ir y venir de esa jaula, escudarte en ella cuando duele, cuando no
quieras sentir o irte cuando con tus pensamientos te asfixias. Triste es que si
tan solo quisieras, pudieras, sin necesidad de asegurarte de nada, si tan solo
quisieras... si realmente quisieras, pudieras, pero el precio sigue siendo muy
alto y para que tener algo dañado tendiendo algo que tu mismo puedes dañar.
Sin
embargo, aquí sigo besándote igual, extrañándote igual y tú aquí sigues
haciéndome sentir igual, haciéndome a tu voluntad, hasta que decida irme o tú,
dejar de venir. Maldita libertad.
(1906)
