Tome lápiz y papel, y empecé a
escribir mis últimas palabras para él.
Tristeza. Al momento de
conocerte fue claro para mí, había pasado años buscándote. Cuando te vi, lo
supe y dije ya no tengo que buscar más. Aun cuando ya me había equivocado y
sufrido por pensar que ya te había encontrado, ahí estaba, dándote esa
oportunidad dándome esa oportunidad, eras tú siempre lo vas a hacer.
Lastimosamente, yo no era para ti, te soñé siendo tal cual el propósito con el
que el gran guionista te creó, te viví siendo como tú has decidido ser, el
hombre perfecto no existe pero creo fielmente que algunos hombres tienen las
probabilidades de llegar a serlo, tu, sin lugar a dudas lo serias.
A veces quisiera pensar que fui
yo, que todo es mi culpa, miento, a veces pienso que fui yo, que fue mi culpa,
pero no puedo arrepentirme de amar, aun cuando el sentimiento no importara, yo
fui honesta, yo te amaba. No te culpo por no haberlo hecho, tal vez si en
verdad supiera que nunca me quisiste y solo llenaba tus ratos vacios, pero
nunca he querido verte de esa manera, creo que me haría sufrir, mas ahora, te
alejas, mas ahora no estás, sonríes junto a alguien mas, sonríes aun sin mí. No
te culpo, en verdad quiero que seas feliz.
Quisiera decir que nunca mas volveré
a entregar mi corazón, quisiera confiar en mi terquedad, pero me conozco, y sé
que siempre daría una oportunidad, incluso a ti, quisiera decir hasta aquí
llego con el amor, pero todo a su tiempo. Porque Sea que vivamos o sea que
muramos...
