Lo
siento, lo intente y fallé, quise aferrarme a ti sin importar cuánto dolieras,
pero a veces el desinterés puede ser contagioso, ahora temo el día que nuestros
miradas se vuelvan a cruzar y lo notes, que sepas que ya no es igual, que ya no
hay desvelos en tu nombre y que los pensamientos son fugaces y confusos, pues
cuántas veces puede un recuerdo volver y no empezar a dudar si fue fantasía o
realidad?.
