Tuesday, May 10, 2016

Tu cordura y mi locura...







Te quiero, 
pero desearía que no vinieras solo cuando soy el último recurso para recuperar tu cordura, 
pues es en esos momentos que incremento mi locura por ti.

Y es que esto de sentirse poca cosa se está haciendo costumbre en este corazón agrietado,
 hasta cuándo seré suficiente como para que sea digna de tu presencia en mis días.

No quiero atención de nadie ni muchos menos sus canciones,
 tu voz es la único que este tonto corazón anhela escuchar,
 tus abrazos son los únicos que quiero sentir, 
aunque sea solo para sentir que vivo un poco más.

Te quiero, 
pero esta sinfonía de altos y bajos empieza a quebrantar mi voluntad y al final del día,
 ahí donde te pienso y te siento, es mi cuerpo el que sufre frío porque falta tu calor,
 es mi mente la que recrea cada uno de tus gestos para no perder la costumbre de verte,
 y es este corazón el que en vez de sentir más, cansado, ha empezado a sentir menos,
 y temo que este sentir, sea lo único que me quede por hacer.