Que más
puedo hacer, que mas puedo decir, si este corazón terco no entiende de verdades
y solo siente, al límite de hacerme sentir estúpida por no tener el valor de obligarlo a dejar de
palpitar si es necesario y dejar ya esta tortura de quererte y no tenerte. Me
obligo a no pensarte pero no dejo de sentirte, te borro de mis días pero el
sabor de tus labios vuelve a escribir cada suspiro. Es una agonía, una batalla
que sé, no ganaré. En esto están en duelo mi cordura y mi locura, y cada día
estoy más loca por ti.