Saturday, October 17, 2015

Sábados o domingos.




Estas ahí... Pensando... no sabes si es sábado o domingo pero de todas maneras no necesitas saberlo.  Viernes es viernes repites en tu mente aunque parece como si tu cerebro estuviera en tinieblas. 

Ya llega el fin de semana y las mil y una cosas por hacer.
Sábado por la noche,  pienso? descanso?. No, la noche es para escuchar recuerdos y rayarlos de tanto repetirlos hasta quedar dormido, no por sueño sino porque tu cuerpo sabe que no da para más, como si la energía abandona su lugar y te duerme el no saber que mas hacer, que mas decir.

Domingo, medio día de recargar baterías y medio día para intentar no olvidar tu olor, desear con todas mis fuerzas que estuvieras aquí o aparecieras por mis horas solo porque si,  solo porque también me necesitas o para volver a sentir mi aroma pues tú también casi me olvidas. 

Luego a pensar y mentalizarte que solo es una semana mas que son cinco días de distracciones,
cinco días en los que la monotonía hace que te olvides de todos los olores y sabores a los que tanto te aferras, que olvides esos besos que guardaste para cuando los necesitaras, que olvides que no hay nada mas que horas pasando y recuerdos tratando de sobrevivir.

Miércoles verdad? Despiertas, ves el calendario y contestas con un sí y sientes pánico... Apenas miércoles y ya te quedaste sin la ración de besos escondidos y el olor está completamente disipado... Suspiras... y lo sientes... El vacío.
 Ese espacio que ya no puedes llenar porque no te pertenece...
  Y te quedas ahí, pensando, deseando y  diciéndote a ti misma,
que daría porque fuera sábado o domingo?.