Llega la noche y mi cansancio no encuentra reposo... pero... cansancio de que? Pues cuando mi cuerpo logra desconectarse y mi esencia corre veloz esperando que este nunca despierte el reloj llama desesperadamente mi atención y apenas lo logra, con la simple excusa de una o dos tareas existentes en mi vida y luego que?... nada… ni un segundo de colores.
Cansancio… mi ser enfermo de cansancio… mi ser… que ya no es del todo mío.
Saltando de pagina en pagina, repaso esperando encontrar una respuesta, un porqué que me ayude a entender el aquí. El tiempo pasa y yo en espera de una señal, de caminos que me enseñen lo que de niña aprendí; sabores, colores y olores que la adultez me enseñó a olvidar.
Un largo trayecto por recorrer, quedando a un lado la esperanza de llegar al final, de no desfallecer, de revivir eso que muere en mi y de que al final, no solo quede un ayer insípido sino que todo termine con un dulce sabor de boca.
