Monday, May 15, 2006

Sin decir nada.




Al momento de dar explicaciones, al buscar razones merecedoras de ese perdón, en la distancia escucho algo que distrae mis pensamientos, una melodía entonada en un silbido, salgo y me asomo buscando de donde proviene, es demasiado familiar, parece quererme recordar algo, siento como que alguien que jamás podría hacerlo, está detrás del porque de ese sonido.

Al sentirme tan identificada, tan cerca, el miedo se apodera de mis pensamientos y quedo ahí, sintiéndolo crecer dentro de mi con el contraste de la melodía que nuevamente logra tranquilizar todo haciendo que la paz llegue otra vez con esa fuerza esperanzadora, con esa fuerza divina, con esa seguridad que me hace recordar que no necesito nada mas.

El ruido vuelve a desaparecer de mi vida, de mi mente y todo pensamiento se enfocan en un palpitar, en un sentimiento, en una lágrima, en tu cercanía, en mi regreso al camino y en ese perdón tan esperado.