
El teléfono sonó y al contestar solo escucho decir: te necesito, palabras que siempre soñó escuchar, sí, las escucho, pero nada parecidas a sus sueños. Escucho y contesto con un dudoso: quien habla? Y escuchó: tan poco tiempo ha pasado y ya me has olvidado? Se disculpó y argumento a su favor diciendo estar todavía pensando en las cosas que hacia antes de contestar el teléfono y escuchar su voz.
Siento no haberte reconocido, pero ni me has saludado -dijo sonriendo- a cualquiera podría pasarle. Si… entiendo, no te ha dolido nada hoy?, pregunto. No, nada, estoy bien… y a ti?. No, nada – contesto- estoy bien en la medida dentro de lo que cabe.
Hablaron de sus días, de lo que habían hecho, con quien habían hablado, sobre algunas pequeñeces de la vida, recordaron sus momentos, sin ninguno manifestar el pesar y dolor que eso producía, solo pensaban "Las heridas que no nos destruyen, nos fortalecen..." y seguían tratando uno de contener el llanto y el otro que no hubiese lugar para esos incómodos silencios que dan lugar a explicaciones que no existen.
Te necesito - volvió a decir. Todavía no es tiempo- respondió- no importa te necesito ahora, aquí… conmigo –repitió- no puedo hacer mas de lo que ya hice, por los momentos seguiremos como estamos, viviremos nuestras vidas y trataremos de volver a encontrarnos, pero… todo a su tiempo, ya que todo escrito está, solo tenemos que ser pacientes y lograr sobrevivir hasta ese día -Le dijo.
Repetía todo lo que su mente le decía, pero muy en el fondo sabia que su corazón pedía decir lo mismo que escuchaba por el teléfono.
Has vuelto a ver nuestra constelación? -Pregunto. Se detuvo un momento y pensó en lo que iba a decir y contesto con un alargado: mmm no, para poder pesar por segunda vez si debía decir mas y al fin dijo: curiosamente no he podido volver a verla, es como… si se hubiese marchado contigo. Luego de un silencio escucho decir: yo he tenido que salir de mi casa para poder observar la luna, ya que desde mi ventana -como recordaras- no es posible verla en estos días. Es cuestión de tiempo –contesto- todo es un ciclo y todas las cosas vuelven a donde empezaron.
Por cierto hace cuanto no te veo? Preguntó. Hace diez días –dijo- y no creo poder verte pronto, me voy de viaje, me han pedido que me quede y no sé si lo haré por los momentos voy, disfruto y veo que hay para mi. -solo escucho decir un simple: éxitos –ya que dices que la suerte no existe- te deseo lo mejor.
Yo estaré aquí, sin tiempo de leer ni mucho menos de escribir, y sin mucho tiempo para dormir, pero sobreviviendo. Recuerdas mi problema? Ese que no puedo dormir? – Interrumpió- pues al parecer he recuperado las ganas de dormir o será que mi alma esta tan cansada que ha decidido exigirle al cuerpo que descanse, no se lo que pasa pero he logrado al fin pasar la noche sin ver las horas del reloj, hasta mi cuerpo sabe que ya no hay nada por lo cual despertarse. Me alegra escuchar eso –dijo- que al fin duermes, solo quiero que estés bien. Descansa, pero recuerda que el dormir no soluciona nada.
Discúlpame, me tengo que ir – dijo en medio de un suspiro- lo siento. Si, esta bien, igual no quiero seguir interrumpiéndote –contesto- solo recuerda que te quiero (gritó) y espero verte pronto. Si –dijo- todavía no he llegado al limite por eso no te he buscado pero ya pronto. Está bien contesto, yo aquí estoy, te cuidas –dijo. Si – y termino con un: te... - y yo a ti- contestó.
Siento no haberte reconocido, pero ni me has saludado -dijo sonriendo- a cualquiera podría pasarle. Si… entiendo, no te ha dolido nada hoy?, pregunto. No, nada, estoy bien… y a ti?. No, nada – contesto- estoy bien en la medida dentro de lo que cabe.
Hablaron de sus días, de lo que habían hecho, con quien habían hablado, sobre algunas pequeñeces de la vida, recordaron sus momentos, sin ninguno manifestar el pesar y dolor que eso producía, solo pensaban "Las heridas que no nos destruyen, nos fortalecen..." y seguían tratando uno de contener el llanto y el otro que no hubiese lugar para esos incómodos silencios que dan lugar a explicaciones que no existen.
Te necesito - volvió a decir. Todavía no es tiempo- respondió- no importa te necesito ahora, aquí… conmigo –repitió- no puedo hacer mas de lo que ya hice, por los momentos seguiremos como estamos, viviremos nuestras vidas y trataremos de volver a encontrarnos, pero… todo a su tiempo, ya que todo escrito está, solo tenemos que ser pacientes y lograr sobrevivir hasta ese día -Le dijo.
Repetía todo lo que su mente le decía, pero muy en el fondo sabia que su corazón pedía decir lo mismo que escuchaba por el teléfono.
Has vuelto a ver nuestra constelación? -Pregunto. Se detuvo un momento y pensó en lo que iba a decir y contesto con un alargado: mmm no, para poder pesar por segunda vez si debía decir mas y al fin dijo: curiosamente no he podido volver a verla, es como… si se hubiese marchado contigo. Luego de un silencio escucho decir: yo he tenido que salir de mi casa para poder observar la luna, ya que desde mi ventana -como recordaras- no es posible verla en estos días. Es cuestión de tiempo –contesto- todo es un ciclo y todas las cosas vuelven a donde empezaron.
Por cierto hace cuanto no te veo? Preguntó. Hace diez días –dijo- y no creo poder verte pronto, me voy de viaje, me han pedido que me quede y no sé si lo haré por los momentos voy, disfruto y veo que hay para mi. -solo escucho decir un simple: éxitos –ya que dices que la suerte no existe- te deseo lo mejor.
Yo estaré aquí, sin tiempo de leer ni mucho menos de escribir, y sin mucho tiempo para dormir, pero sobreviviendo. Recuerdas mi problema? Ese que no puedo dormir? – Interrumpió- pues al parecer he recuperado las ganas de dormir o será que mi alma esta tan cansada que ha decidido exigirle al cuerpo que descanse, no se lo que pasa pero he logrado al fin pasar la noche sin ver las horas del reloj, hasta mi cuerpo sabe que ya no hay nada por lo cual despertarse. Me alegra escuchar eso –dijo- que al fin duermes, solo quiero que estés bien. Descansa, pero recuerda que el dormir no soluciona nada.
Discúlpame, me tengo que ir – dijo en medio de un suspiro- lo siento. Si, esta bien, igual no quiero seguir interrumpiéndote –contesto- solo recuerda que te quiero (gritó) y espero verte pronto. Si –dijo- todavía no he llegado al limite por eso no te he buscado pero ya pronto. Está bien contesto, yo aquí estoy, te cuidas –dijo. Si – y termino con un: te... - y yo a ti- contestó.